Thursday, July 28, 2005

2. MARCO TEORICO

Pasamos a describir algunos planteamientos teóricos a usarse en esta investigación para abordar el análisis, conclusiones y recomendaciones subsiguientes.

El Marco Teórico de este trabajo se estructura a partir de las formulaciones derivadas de la Escuela de Frankfurt, de metodologías para la resolución de conflictos socioambientales, de recientes hallazgos de la ecología humana y de la normativa legal, nacional e internacional vigente en derechos indígenas.


2.1 La Escuela de Frankfurt


Para el análisis del sesgo ideológico de las respuestas del Consorcio Prime, retomamos planteamientos desarrollados en la Teoría Crítica, la misma que tuvo su origen en Alemania y plantea el debate en torno al fenómeno de la ciencia como ideología de dominación (negreado nuestro),

La teoría crítica tiene sus raíces en la tradición alemana de la escuela de Frankfurt. Comienza con estudios críticos de la sociedad desde unos supuestos teóricos amplios que incluían la crítica a los modelos positivistas. Esta corriente engloba filosofías derivadas del marxismo y tiene su máximo apogeo entre 1965 – 1975. Pretendía ser una alternativa a los modelos teóricos dominantes: fenomenología y neopositivismo. Sus primeros representantes, Theodor Adorno, Herbert Marcuse y Max Horkheimer, se mostraron preocupados por el dominio de las ciencias positivistas y el grado en que éstas se habían convertido en un elemento poderoso de la ideología del siglo XX. Para ellos, la ciencia se convertía en una ideología, en un modo producido culturalmente y socialmente respaldado que, a su vez, configuraba y dirigía la acción social. Fue Jürgen Habermas, sucesor de Horkheimer (principal teórico), quien articuló de forma hábil y creativa la historia de las ideas y la teoría social, en una teoría científica del conocimiento que ya habían iniciado Adorno y Horkheimer. Los pilares básicos sobre los que se asienta esta teoría parten del proyecto intelectual de recuperar elementos de pensamiento social, como valores, juicios e intereses, para integrarlos en una nueva concepción de ciencia social que mantenga un concepto riguroso del conocimiento objetivo en el estudio de la vida humana y social (...) [1]

Entendemos que parte viva del pensamiento social al que se refiere Habermas, esta presente en las culturas nativas del Amazonas y la Chiquitania, y que retomar los valores y juicios de estas comunidades, es fundamental para el desarrollo de una nueva ciencia social; considerando que la perdida de las culturas originarias, la erosión cultural, es una seria amenaza para su mismo desarrollo.[2]

Otro documento nos aclara un poco más sobre el entorno histórico durante el surgimiento de este enfoque crítico, y sobre los estudios de sus fundadores nos dice (negreado nuestro),

Fundada oficialmente el 23 de febrero de 1923, en Frankfurt, Alemania, como Instituto de Investigación Social (Institut für Sozial Forschung), institución cultural independiente aunque asociada a la Universidad de Frankfurt, fue creada por un grupo de intelectuales burgueses ideológicamente marxistas, pero no militantes de ningún partido. Con la llegada al poder de los nazis en la década de los años treinta, sus principales figuras emigraron de Frankfurt a Nueva York en un instituto asociado a la Universidad de Columbia, para establecerse finalmente en Europa, en los años 50. Fue innovadora al inaugurar una dirección nueva para la investigación. Rechazando la posibilidad de un positivismo marxista, los miembros de esta escuela han tratado de desarrollar una "teoría crítica" de la sociedad. (...) Casi todas las grandes figuras de la Escuela de Frankfurt han retomado varias disciplinas formales: Max Horkheimer (filosofía, sociología y psicología social), Theodor Adorno (filosofía, sociología, psicología, crítica cultural y musicología), Erich Fromm (psicoanálisis y psicología social) y Franz Neumann y Otto Kirchheimer (ciencia política y derecho); y lo mismo puede decirse de la segunda generación de la escuela de Frankfurt, que incluye entre otros a Arkadij Gurland (economía y sociología), Jürgen Habermas (filosofía, sociología, filosofía lingüística y filosofía de la ciencia) y Claus Offe (ciencia política y sociología) (...) La escuela adopta la forma de crítica, pero su meta última es revelar con mayor precisión la naturaleza de la sociedad. La crítica a la que hace mención su nombre, presenta varias vertientes: la primera consiste en la crítica de la sociedad occidental capitalista y consumista contemporánea, y la segunda, en la de las ciencias sociales, especialmente de la sociología norteamericana imperante de tipo empirista y positivista. [3]

Algunas de las reflexiones fundamentales del enfoque crítico versan en torno a las siguientes cuestiones:

a) Ni la “ciencia” ni los procedimientos metodológicos empleados son asépticos, puros y objetivos. El conocimiento nunca es el producto de un agente “puro” que se halle en actitud desinteresada; por el contrario, se construye siempre por intereses que parten de las necesidades naturales de la especie humana y que se configuran por las condiciones, históricas y sociales. Por tanto, la ciencia sólo ofrece un tipo de conocimiento entre otros.
b) El tipo de explicación de la realidad que ofrece la ciencia no es objetivo ni neutral, ya que obedece a un determinado interés humano al que sirve (…) La misión de las ciencias críticas es disolver las limitaciones sociales estructuralmente impuestas, haciendo que los mecanismos causales subyacentes sean visibles para aquellos a quienes afectan, a fin de permitirles una superación de sus problemas sociales.
c) La metodología que se propugna desde la ciencia social crítica es la crítica ideológica. Esta libera de los dictados y limitaciones y de las formas de vida social establecidas (…) La emancipación se realizará en lo libidinal, institucional y ambiental. [4]

Transcribimos algunas precisiones más de esta Teoría acerca de la realidad, sus agentes, la ideología y la práctica de producir conocimientos asociada a la práctica política (negreado nuestro),

Desde el punto de vista crítico, la realidad es dinámica y objetiva. Los sujetos son agentes activos en la configuración y construcción de esa realidad que tiene un sentido histórico y social. La finalidad de la ciencia no ha de ser solamente explicar y comprender la realidad, aunque ello sea necesario, sino contribuir a la alteración de la misma. La investigación será el medio que posibilite a los sujetos analizar la realidad, concienciarse de su situación e incorporar dinamismo a la evolución de los valores y la sociedad (…) Los valores ocupan un lugar predominante en la perspectiva crítica; cualquier tipo de conocimiento y de ciencia lleva implícita una ideología que justifica y racionaliza las prácticas y manifestaciones sociales. Por tanto, la ciencia y el conocimiento pueden convertirse en medios de explotación o de liberación de los individuos, según el tipo de valores que los orienten (…) La teoría forma con la práctica un todo inseparable. Todos los hechos son analizados desde una perspectiva teórica y de la acción. La acción es la base de la teoría y posibilita la conciencia crítica y el desarrollo cultural. La teoría no se abstrae de la realidad sino que constituye parte de la acción. Se puede decir, por tanto, que participa de una epistemología constructivista, en el sentido de que el conocimiento se desarrolla mediante un proceso de construcción y reconstrucción de la teoría y la práctica (…) Puesto que la teoría en la ciencia social crítica versa sobre la praxis social y es una forma de ciencia social destinada a su puesta en práctica, exige una participación del investigador en la acción social, o dicho de otra forma, que los participantes se conviertan en investigadores. Esta característica la distingue muy claramente de las posiciones positivistas e interpretativas (…) [5]

Sobre la revalorización que la Escuela de Frankfurt realiza del “marxismo ortodoxo”, el siguiente documento nos dice (negreado nuestro),

Los miembros de la Escuela de Frankfurt traen al Instituto, una sólida formación filosófica, asumen la teoría marxista como una propuesta filosófica capaz de orientar una práctica transformadora y una nueva sociedad. Pero la asumen desde una postura libertaria que no acepta dogmas, que disiente del modelo soviético por razones teóricas y prácticas y que desde su amplia formación filosófica se permiten reflexionar, discutir y disentir, con libertad, desde su posición heterodoxa (...) Los investigadores de la Escuela de Frankfurt trabajaron en la revalorización de los aspectos filosóficos de la obra de Marx. Consideraban que en ella, había una influencia de la dialéctica hegeliana, (fundamentalmente en una primera parte de la obra marxiana: Los Manuscritos de 1844, La Ideología Alemana), y que después, en una segunda parte de la obra, estos fundamentos filosóficos habían sido sustituidos por el cientificismo y el positivismo (...) La Teoría Critica no comparte la tesis de Marx sobre el papel fundamental del trabajo en la formación humana: en la hominización (...) Los investigadores de la Escuela de Frankfurt van a rechazar la aceptación acrítica de la tesis, de que “la religión es el opio de los pueblos”, planteada por Marx. Para ellos, la religión es un fenómeno cultural y psicológico de gran complejidad, que requiere un estudio e interpretación interdisciplinario, donde deben confluir la historia, la filosofía, la ética y la psicología [6]

Sobre la relación Marxismo – Teoría Crítica, otro autor nos dice (negreado nuestro):

(...) El Instituto, fundado en 1923, pretendía orientarse hacia estudios marxistas, pero bajo la dirección de Max Horkheimer, que sustituyó en 1931 al primer director, programó metódicamente investigaciones interdisciplinarias de filósofos, sociólogos, economistas, historiadores y psicólogos, con predominio de la filosofía. El grupo primitivo, que publicó ella se pretendía, desde un renovado interés por una interpretación filosófica hegeliana de Marx, recientemente estimulada por la aparición de "Historia y conciencia de clase", de Georg Lukács, relanzar la teoría marxista como crítica a la sociedad capitalista, a la que pronto se añadieron las teorías de Freud aplicadas a la sociedad. (...) En 1947, la aparición en Estados Unidos de "Dialéctica de la Ilustración", obra conjunta de Horkheimer y Adorno, representa un cambio de postura respecto al marxismo, cuyo nombre ya se evita, aparece una clara falta de confianza en la posibilidades de la clase obrera como clase revolucionaria, y se insiste en la crítica a la razón instrumental, culpable de la dominación tecnológica y de la distanciación entre hombre y naturaleza. [7]

Hemos brindado mediante estos apuntes sobre la Escuela de Frankfurt, su relación con el Marxismo y la Teoría Crítica, y de su aplicación para el análisis de demandas indígenas al interior de Aparatos Ideológicos del Estado, un esquema del fundamento teórico de nuestra investigación. sus estudios en la Revista de Investigación Social, a partir de 1932, estaba constituido fundamentalmente por Horkheimer, director, Pollock, economista, Löwenthal, sociólogo de la literatura, Adorno, teórico de la música y esteta, Erich Fromm, psicólogo social y H. Marcuse, filósofo que posteriormente se interesó por el psicoanálisis. De ellos surgió la llamada "teoría crítica", núcleo filosófico de la Escuela. Mediante
[1] TORRES BERTOLÍ, Roberto. La actividad científico investigativa. Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Educación. Universidad Técnica del Beni. Bolivia, 1999 Pg. 60
[2] (…) Podemos resumir el problema central que enfrenta la humanidad con una palabra: erosión - una ecológica y cultural - que deviene de la transformación tecnológica (no solo de la biotecnología o de la información, también de la neurociencia o la nanotecnología, entre otras) y de la concentración (corporativa y de clase). Conforme se erosionan los sistemas que sustenta la vida del planeta (las especies, los suelos, la atmósfera, el agua) el saber indígena que entiende estos sistemas de vida es también destruido. Mientras tanto, se nos dice que la ingeniería genética y la nanotecnología entran al rescate, que manipularán el ambiente y asegurarán nuestra sobrevivencia. Pero este conocimiento tecnológico podrá rescatarnos, se nos dice, sólo si le otorgamos a las corporaciones multinacionales el control monopólico mediante las patentes que les permitan desarrollar las "tecnologías necesarias". La privatización - o la patente - del saber indígena a manos de las corporaciones globales conlleva el peligro de impedir que las comunidades utilicen su saber, además de poderles negar los beneficios que por derecho le corresponden por el uso de su tecnología a nivel mundial. La grave amenaza de erosión de las culturas de los pueblos indígenas a manos de las políticas y presiones de los gobiernos y las corporaciones no sólo afecta a los innovadores indígenas, sino a todos nosotros”. MOONEY, Pat. La erosión cultural. México. La Jornada; Suplemento Hojarasca. 9 de octubre de 2000. Pat Mooney es director de ETC Gruop (antes RAFI), recibió el Light Livelihood Award en 1985.
[3] AUSTIN MILLÁN, Tomás (*) La Escuela de Frankfurt y la teoría crítica (*) Sociólogo, Antropólogo Social, en www.geocities.com/tomaustin_cl
[4] TORRES, R. Op. Cit.: Pgs. 60, 61
[5] TORRES, R. Op. Cit.: Pgs. 60, 61
[6] QUINTERO, María del Pilar Utopía y conocimiento. La Escuela de Frankfurt: Algunos aspectos fundamentales de la Teoría Crítica Universidad del Zulia, Facultad de Humanidades y Educación - Doctorado en Ciencias Humanas. Maracaibo, Venezuela . Internet
[7] Alienación e ideología en el pensamiento marxista. Adorno, en: www.sapiens.ya.com/ofernandezg/7b.htm

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